Kemonik

La cocina también es cosa de hombres

La nueva fase del proyecto de nutrición en San Lucas Tolimán combina alimentación saludable y corresponsabilidad en los cuidados.

Laura
Laura Quintana Soms – Girona

Aprender a cocinar puede ser también una forma de cuestionar los roles de género.

Este año, la nueva fase del proyecto de prevención de la desnutrición crónica en San Lucas Tolimán pone el foco específicamente en jóvenes y hombres. Participan 40 estudiantes de entre 17 y 19 años de ENCAR y 20 hombres del grupo de nuevas masculinidades de AMLUDI.

La iniciativa, liderada técnicamente desde Guatemala por SESAN y COMUSAN, busca que los participantes aprendan a preparar recetas nutritivas y, al mismo tiempo, contribuir a superar la idea de que la cocina y el cuidado de la alimentación familiar corresponden exclusivamente a las mujeres.

El propio proyecto plantea a los hombres y jóvenes no solo como receptores de información, sino como agentes de cambio dentro de sus hogares y de su comunidad. 

Kemonïk acompaña esta iniciativa facilitando el espacio del Centro Cultural Comunitario y apoyando la coordinación. El proyecto cuenta con financiación de COMG-Ajuda 2026, del Col·legi Oficial de Metges de Girona, y con el asesoramiento puntual de la Dra. Ivette Abascal.

Esta mirada de género no está separada del objetivo nutricional. Al contrario: si queremos mejorar los hábitos alimentarios de las familias, también es importante ampliar quién participa en la compra, preparación y cuidado de la alimentación.

Por eso, estos talleres trabajan dos cambios a la vez: mejorar los conocimientos sobre alimentación saludable y avanzar hacia una distribución más corresponsable de los cuidados.

Porque prevenir la desnutrición también implica transformar hábitos, responsabilidades y relaciones dentro del hogar.

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